


Dos de cada tres


La gestión como forma de hacer política








La reforma electoral que impulsa el Gobierno nacional entra en una etapa decisiva de negociación. Ante la resistencia de varios gobernadores a eliminar de forma definitiva las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), en los pasillos del Congreso comenzó a tomar fuerza una alternativa intermedia: la suspensión temporal del sistema de primarias para las próximas elecciones legislativas, una fórmula similar a la implementada en años anteriores.
Esta postura flexible por parte del Ejecutivo nacional busca destrabar el tratamiento legislativo, pero no saldrá gratis. Los mandatarios provinciales condicionan su acompañamiento a la inclusión de garantías económico-financieras clave en la discusión del Presupuesto 2027.
Fondos, obras y previsión social: el reclamo de los gobernadores
Luego de un período marcado por la caída de las transferencias no automáticas y el recorte en partidas para obra pública, las provincias buscan asegurar recursos indispensables para sus economías locales. Entre los puntos prioritarios fijados por los jefes territoriales se destacan:
Reactivación de obras públicas estratégicas o su traspaso definitivo a las jurisdicciones.
Regularización de deudas previsional con las cajas no transferidas a la Nación.
Garantías de coparticipación y previsibilidad en los giros de fondos nacionales.
Aunque desde los despachos oficiales ratifican que se mantendrá la premisa del equilibrio fiscal, el diálogo abrió un canal de entendimiento donde la "ley de leyes" y la reforma electoral avanzarán en paralelo.
Estrategia a dos bandas y escenario electoral
La hoja de ruta contempla ingresar el Presupuesto 2027 por la Cámara de Diputados y la reforma electoral por el Senado. En este marco, varios mandatarios han dado señales de pragmatismo: prefieren evitar el desgaste político y económico de encarar dos instancias electorales consecutivas, permitiéndoles además blindar sus armados políticos provinciales.
De concretarse este entendimiento, el esquema electoral del próximo año quedaría simplificado a una única votación general, mientras se definen posibles alianzas o desdoblamientos en los distritos. En las próximas semanas, la negociación continuará en las comisiones legislativas y en cumbres regionales donde la relación Nación-provincias medirá su verdadero alcance.











